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" Huazulco "

El poblado de Huazulco, ubicado en el municipio de Temoac, es un sitio colorido de tradición y leyenda que se distingue por sus fiestas religiosas y la producción del dulce de amaranto.

Sobre el encanto del lugar, también conocido como la tierra del amaranto, Cesar Ángel Morales Aragón, integrante del grupo de cultura de la Ayudantía, cuenta que Huazulco tiene pocos datos de su origen prehispánico, por lo cual se han guiado en el nombre de origen náhuatl, que significa “lugar de la vieja culebra” o “lugar de huanzontles”, para suponer que antes de la conquista hubo un asentamiento.

En el año de 1878, una declaración del señor Ceranio Sánchez está redactada en el cuadro más antiguo al interior de la iglesia, la cual narra que el origen del pueblo se debió a un milagro de la Virgen Santa Catarina, patrona del pueblo, quien apareció en dos ocaciones en el mes de septiembre, en el siglo XVII, para pedir al oriundo que cavara un pozo, el cual sería bendecido.

Sin embargo, hubo quienes no creyeron el milagro. Fue entonces que ocurrió la segunda aparición, que tenía como intención se cavara un segundo pozo. “Al cabar el segundo pozo, fue que la Virgen apareció y bendijo el vital líquido, al cual se le considera milagroso”, dijo el entrevistado.

La leyenda menciona que una vez ocurrido el suceso y siendo reconocido, comenzó la edificación del templo; con ello también se iniciaron otras actividades religiosas que hasta hoy son sinónimo de fe desde la época colonial. El culto a los santos durante varias fechas del año a través de mayordomos y encargados de fiesta es como Huazulco resguarda su fe católica.

Sobre la Revolución, cuentan que la aparición del general Emiliano Zapata fue fugaz, y los abuelos narran que Huazulco siempre estuvo resguardado por su gente de carácter fuerte y “de muchos pantalones”, lo que propició que la guerrilla estuviera si no tranquila, moderada.

Tras el paso de los años y los cambios, el poblado aún conserva su esencia, sus memorias todavía laten en sus rincones, como sus pozos de agua bendita en la plaza y su leyenda de su Santa patrona.

Además, la siembra y producción del amaranto y otros dulces típicos de nuestro país es el motor económico para más de la mitad de la población, situación que también se ha vuelto su carta de presentación para ser reconocido como el poblado número uno en la producción de la semilla del amaranto como dulce tradicional.

Huazulco, Mor., México